La Academia de Ciencias de EEUU retira el estudio de Barbacid sobre cáncer de páncreas por ocultar sus vínculos empresariales


La Academia de Ciencias de EEUU ha retirado de su revista científica (‘PNAS’) el estudio de Mariano Barbacid que tuvo tanto eco porque contiene un tratamiento experimental eficaz contra el cáncer de páncreas en ratones. La revista ha comunicado que retira la investigación, publicada el pasado diciembre, debido a “un conflicto de intereses relevante no revelado durante su envío”. El motivo es que ni Barbacid ni las dos coautoras del estudio, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, informaron de que son copropietarios de la biotecnológica Vega Oncotargets, una empresa creada para captar fondos y explotar comercialmente la nueva terapia.
La revista aclara que “la política editorial establece que los miembros de la Academia que tengan un conflicto de interés, financiero o de otro tipo, que pudiera considerarse que influye significativamente en su objetividad o que crea una ventaja competitiva injusta para cualquier persona u organización vinculada a la investigación, deben enviar su trabajo mediante una presentación directa”, un método que no usó Barbacid, que es miembro de la Academia.
El investigador, uno de los más reconocidos en el mundo en oncología molecular, ha aclarado tras la decisión de la Academia de Ciencias que efectivamente se le olvidó “mencionar los vínculos con la empresa”, pero que fue “sin mala fe ni voluntad de ocultación”. Indica, además, que la revista les ha propuesto subsanar “la omisión formal” y publicar el artículo con el método estándar para los científicos no miembros de la Academia, dado que “el valor de la investigación en sí no está en duda”, por lo que “el artículo volverá a ser publicado en breve”.
La investigación ahora retirada fue publicada el 2 de diciembre y causó un gran revuelo porque presentaba una terapia que, por primera vez, ha conseguido curar el agresivo cáncer de páncreas en ratones. Para dar a conocer los resultados, Barbacid convocó una multitudinaria rueda de prensa el 27 de enero, en colaboración con la Fundación Cris contra el Cáncer, en la que el investigador aseguró que habían conseguido “abrir una puerta hasta ahora nunca abierta”. El hallazgo consiste en una triple combinación terapéutica que ha sido capaz de eliminar por completo los tumores de páncreas en animales, sin efectos secundarios notables y con una durabilidad nunca observada.
Polémica
Asimismo, Barbacid dio varias entrevistas televisivas y algunos medios internacionales se hicieron eco de su descubrimiento como “la cura contra el cáncer de páncreas”. Este tipo de difusión provocó que cientos de pacientes se pusieran en contacto con el Centro de Investigaciones Oncológicas (CNIO), dado que Barbacid es jefe del grupo de Oncología Experimental, y otras instituciones científicas para lograr la ‘milagrosa’ terapia. Incluso algunos enfermos y sus familiares acudieron presencialmente a los centros en busca del tratamiento.
Ante ello, EL PERIÓDICO publicó varios artículos precisando que la propuesta de Barbacid requeriría al menos tres años más de pruebas en ratones y que aún no hay fecha para los ensayos en humanos porque “todavía hay que asegurar los resultados en animales”, según reconoció la investigadora Carmen Guerra, número dos del equipo de Barbacid, en una entrevista con este diario.
Trama de corrupción
La empresa Vega Oncotargets fue fundada por Barbacid y Guerra en 2024 para captar fondos para el desarrollo de nuevas terapias frente al cáncer y explotarlas comercialmente, con la colaboración del CNIO y de la Fundación Cris. Cabe recordar que el CNIO está siendo investigado por haber albergado en su seno una supuesta trama de corrupción que ha desviado unos 25 millones de euros a lo largo de 18 años. Por ello, fue cesado su gerente, Juan Arroyo, y ha sido nombrado un nuevo equipo gestor.
Barbacid argumenta en su comunicado que los “estudios de química médica y de farmacología” necesarios para ser aplicados en pacientes con cáncer de páncreas “no pueden hacerse en laboratorios académicos, sino en estructuras empresariales validadas para este propósito”. Por eso, justifica, creó Vega Orcotargets, “que no tiene otra actividad comercial o empresarial fuera del proyecto de la triple terapia”. Asimismo, asegura que todas las donaciones recibidas “serán exclusivamente dedicadas a generar nuevos inhibidores que tengan las propiedades farmacológicas ópticas para poder ser aplicados a pacientes en los próximos dos o tres años”.



