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¿Es seguro vacunarse durante el embarazo? Especialista responde y desmonta mitos

Por: Claudia Fernández.

La vacunación durante el embarazo se consolida como una de las estrategias más efectivas para proteger la salud de los recién nacidos, en un contexto donde persisten mitos y brechas de acceso en América Latina.

Así lo explicó el médico colombiano Jezid Miranda, quien conversó con Diario Libre en ocasión de iniciarse este 25 de abril la Semana de Vacunación de las Américas 2026.

El especialista destacó que inmunizar a la madre permite transferir anticuerpos al bebé en una etapa crítica de su desarrollo.

“Vacunar ahorita mismo a la mujer significa tener unos niños, una infancia más sana”, afirmó Miranda, al subrayar que el recién nacido “está inmunológicamente muy inmaduro” y depende en gran medida de las defensas que recibe de su madre.

El ginecólogo especialista en embarazos de alto riesgo explicó que la vacunación materna ha contribuido a reducir enfermedades que antes tenían un alto impacto en la mortalidad infantil.

“Ya no hablamos de tétanos neonatal, afortunadamente, porque tenemos la vacunación de la madre”, indicó. De igual forma, resaltó la disminución de casos de tosferina gracias a la inmunización durante el embarazo.

Uno de los avances más recientes es la protección frente al virus sincitial respiratorio (VSR), principal causa de bronquiolitis en bebés. Según el médico, esta enfermedad puede tener consecuencias graves en la región. Catalogó a esta vacuna como “una victoria reciente”.

“Produce disminución de acceso a urgencias, disminución de hospitalizaciones y en nuestro medio, disminución de bebés que se mueren”, señaló.

La vacuna del Virus Sincitial Respiratorio es segura de aplicar entre las semanas 28 y 32 del embarazo porque requiere, al menos, haberse colocado dos semanas antes del parto para que el traspaso de anticuerpos sea efectivo.

Esquema de vacunación y planificación
El especialista enfatizó que la protección debe comenzar incluso antes del embarazo.

“¿Sabes qué necesitamos también? Que la mujer se prepare para el embarazo”, expresó, al mencionar vacunas preconcepcionales como la del virus del papiloma humano (VPH) y refuerzos contra el sarampión.

La importancia de administrar estas vacunas (sarampión y VPH) antes del embarazo es porque se trata de biológicos con virus vivos, por tanto, no se puedan administrar una vez la mujer está en estado de gestación, perdiéndose la brecha de protección.

Durante la gestación, dijo que se recomienda aplicar vacunas como influenza y COVID-19 desde el primer trimestre, y la DPT (difteria, tosferina y tétanos) a partir de la semana 26. Además, destacó la incorporación de la vacuna contra el virus respiratorio sincitial en etapas más avanzadas del embarazo.

“La mamá se vacuna, ella pasa anticuerpos a su bebé y lo protegemos”, explicó Miranda, quien insistió en que esta protección es crucial durante los primeros seis meses de vida, antes de que el niño complete su propio esquema de inmunización.

Seguridad y mitos

Frente a la desconfianza que aún existe, el especialista fue enfático en la seguridad de las vacunas.

“La vacunación en el embarazo es muy segura para la mamá y el bebé”, afirmó.

Asimismo, desmintió creencias comunes: “Las vacunas no se asocian a malformaciones en los bebés, ni a abortos o partos prematuros”. Añadió que los efectos secundarios suelen ser leves, como dolor en el brazo en la zona del pinchazo.

Garantizó que las vacunas tampoco reducen la cantidad de líquido amniótico.

Para Miranda, el reto en la región sigue siendo la necesidad de información.

“Lo que tenemos es una población que ahora está ejerciendo su derecho de preguntar y de cuestionar la seguridad”, señaló.

Lactancia y vacunación: una combinación clave
El médico también abordó la idea de que la lactancia materna puede sustituir la vacunación. Aunque reconoció sus beneficios, aclaró que ambas estrategias se complementan.

“La lactancia es súper importante, pero además, si ella (la madre) llega vacunada a esa lactancia, va a producir una leche mucho más fortificada”, explicó. Esto se debe a que la madre transmite anticuerpos generados tanto por infecciones previas como por las vacunas.

Brechas de acceso y desigualdad
Uno de los principales desafíos, según el doctor, es garantizar el acceso equitativo a las vacunas.

“Me parece muy injusto que dependan de si tú tienes dinero o no”, expresó, al referirse a países donde algunos biológicos no están incluidos en el sistema público.

También advirtió sobre las dificultades logísticas en zonas alejadas. “Si le pone muchas barreras a la señora embarazada (…) no se vacuna”, dijo, al abogar por servicios gratuitos y cercanos a la población.

En el caso de República Dominicana, las vacuna Tdap (difteria, tétanos y tos ferina); la dT (difteria, tétanos) y la vacuna contra influenza están contenidas dentro del esquema pública.

La vacuna contra el virus sincitial se coloca de manera privada, al igual que la de VPH para adultos, ya que el esquema público solo contempla niños y niñas entre 9 y 14 años.

Impacto en la salud pública
Miranda insistió en que la vacunación materna no solo protege a los individuos, sino que tiene un impacto en todo el sistema de salud.

“Una vacuna nos puede ahorrar un ingreso de un bebé a la hospitalización o la muerte de un bebé que eso no tiene precio”, afirmó.

En ese sentido, calificó esta estrategia como una prioridad sanitaria: “La vacuna del embarazo es de las intervenciones más primordiales que tenemos en salud”, reiteró.

Miranda alertó sobre las consecuencias de enfermedades como la bronquiolitis en contextos vulnerables.

“Produce muertes neonatales e infantiles tempranas”, advirtió, especialmente en países con sistemas de salud limitados.

El especialista en medicina materno fetal concluyó con un llamado a derribar mitos y fortalecer la cobertura: “Es una apuesta a nivel de país para tener una niñez más sana y reducir costos en salud”.