

Un nuevo estudio encendió las alarmas sobre la glucosamina, uno de los suplementos más usados para aliviar el dolor articular en EE.UU., donde lo toman más de 40 millones de personas.
La investigación, publicada recientemente en Nature Metabolism y compartida por The New York Post, halló que los pacientes con Alzheimer que consumían glucosamina tenían 25 % más de probabilidades de morir en un plazo de cinco años que quienes no la tomaban. En personas con deterioro cognitivo leve, el suplemento se asoció con una progresión más rápida hacia la enfermedad de Alzheimer, y en ratones con síntomas similares empeoró la memoria.
Los científicos vinculan estos efectos a un fenómeno llamado hiperglicosilación: un exceso de «azúcar» adherido a células y proteínas del cerebro que altera su funcionamiento, al margen de los conocidos depósitos de proteína tau. Bloquear la enzima que produce azúcares tipo glucosamina, en cambio, mejoró los síntomas en animales.
Sin embargo, otros expertos piden cautela y recuerdan que el estudio es observacional y no prueba causalidad, y que el propio dolor crónico por artritis puede aumentar el riesgo de demencia. Además, trabajos previos asociaron el uso regular de glucosamina con menor mortalidad general.



