

El candidato de Defensores de la Patria aventajaba a Iván Cepeda con el 99,45 % de las mesas informadas, a la espera del escrutinio oficial.
Abelardo de la Espriella consolidó este domingo su victoria encabezando el preconteo de la segunda vuelta presidencial de Colombia, con una ventaja estrecha sobre el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda. Con el 99,45 % de las mesas informadas, el aspirante de Defensores de la Patria acumulaba 12,901,860 votos, equivalentes al 49,67 % del total contabilizado.
Cepeda registraba 12,646,859 sufragios, el 48,69 % del preconteo, una diferencia de 255,001 votos que colocaba a De la Espriella al frente de la jornada electoral. La distancia representaba cerca de un punto porcentual, en una contienda marcada por la polarización y el choque entre dos modelos políticos para el país.
Preconteo favorece a De la Espriella
La ventaja se mantuvo durante los sucesivos boletines divulgados por la Registraduría Nacional. En el boletín número 16, divulgado cuando faltaba por informar el 0,55 % de las mesas, De la Espriella conservaba la primera posición, aunque el margen exigía cautela editorial ante la apertura del escrutinio oficial.
El candidato llegó a la segunda vuelta con una campaña enfocada en seguridad, endurecimiento de la lucha contra el crimen, reducción de impuestos, impulso a los sectores petrolero y gasífero, y una reducción del tamaño del Estado. Cepeda, por su parte, defendió la continuidad de políticas impulsadas durante la administración de Gustavo Petro, entre ellas reformas laborales, programas sociales y negociaciones de paz.
La elección movilizó a más de 26 millones de votantes, de un censo superior a los 41 millones de ciudadanos habilitados. El proceso transcurrió bajo una atención especial de las autoridades y observadores, mientras surgían denuncias y cuestionamientos sobre actas electorales en medio de un resultado cerrado.
Escrutinio oficial será determinante
Aunque el preconteo permite conocer una tendencia prácticamente consolidada, la declaratoria oficial del presidente electo corresponde al proceso de escrutinio. Las comisiones electorales deben revisar las actas y resolver las reclamaciones que puedan presentarse antes de la formalización definitiva del resultado.
El eventual triunfo de De la Espriella abriría una nueva etapa política en Colombia, con un Gobierno que deberá enfrentar preocupaciones sobre seguridad, deuda pública, economía y gobernabilidad legislativa. La estrechez de la votación anticipa, además, un país dividido y un Congreso decisivo para el alcance de cualquier agenda de reformas.



