

El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró el estado de emergencia en el condado de Orange, al este de Los Ángeles, debido al riesgo de una fuga de sustancias químicas peligrosas en una planta de fabricación aeroespacial.
La medida fue adoptada después de que un tanque de la empresa GKN Aerospace, que contiene entre 5.000 y 7.000 galones de metacrilato de metilo, comenzara a sobrecalentarse y a liberar gases tóxicos, según informaron autoridades estatales.
Newsom advirtió que persiste el riesgo de una “catástrofe grave” debido a la posibilidad de una liberación incontrolada de materiales químicos peligrosos, pese a las operaciones desplegadas para contener el incidente.
El gobernador explicó que las capacidades de respuesta locales resultan insuficientes para afrontar una emergencia de esta magnitud, razón por la cual fue declarado el estado de emergencia en el condado.
Asimismo, señaló que podría ser necesaria la intervención de la Guardia Nacional de California para apoyar las tareas de control y asistencia en la zona afectada.
Evacuaciones y cierres preventivos
Medios estadounidenses reportaron el cierre temporal de varias escuelas y la clausura de tramos de importantes carreteras cercanas a la planta industrial.
Las autoridades ordenaron el sábado la evacuación de aproximadamente 40.000 personas como medida preventiva ante el riesgo de expansión de gases tóxicos.
El incidente comenzó el jueves por la tarde cuando materiales peligrosos se filtraron desde el sistema de refrigeración de uno de los tres tanques de almacenamiento de la planta de GKN Aerospace, ubicada en la ciudad de Garden Grove.
El Departamento de Bomberos del Condado de Orange informó que recibió el aviso de fuga alrededor de las 15:40 hora local y desplegó equipos especializados en materiales peligrosos hacia las instalaciones situadas en Western Avenue.
Riesgo químico bajo vigilancia
El metacrilato de metilo es una sustancia química utilizada en procesos industriales y de fabricación, cuya exposición en grandes cantidades puede representar riesgos para la salud y el medio ambiente.
Las autoridades continúan monitoreando la temperatura y presión de los tanques mientras avanzan las labores para estabilizar la situación y evitar una mayor propagación de gases tóxicos.
Hasta el momento no se informó oficialmente sobre víctimas mortales, aunque las autoridades sanitarias mantienen alertas preventivas para los residentes de las zonas cercanas.



