

Santo Domingo. – La comisión gubernamental que coordina el plan de respuesta ante la actual crisis internacional sostuvo un encuentro con el Consejo Permanente del Episcopado Dominicano, donde presentó las principales medidas dirigidas a mitigar el impacto económico en la población.
Durante la reunión, las autoridades explicaron que la prioridad del Gobierno es mantener sin variación los precios de la canasta básica y el transporte, mediante la asignación de subsidios a los combustibles y fertilizantes, así como el monitoreo constante del comportamiento de los precios.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, indicó que, como parte de estas acciones, se han destinado cerca de RD$10,000 millones en subsidios a los combustibles, con el objetivo de evitar una escalada inflacionaria que afecte a los sectores más vulnerables.
La comisión oficial estuvo integrada además por el ministro administrativo de la Presidencia, Andrés Bautista, y el ministro de Administración Pública, Sigmund Freund.
Por el Episcopado participaron monseñor Héctor Rodríguez, presidente de la Conferencia del Episcopado Dominicano; Jesús Castro, vicepresidente; Faustino Burgos, secretario general; Alfredo de la Cruz Baldera, obispo de San Francisco de Macorís; y Andrés Napoleón Romero Cárdenas, obispo de Barahona.
En el encuentro, los funcionarios también abordaron otras medidas que podrían implementarse en función de la evolución de la crisis, en el marco del diálogo que el Gobierno mantiene con distintos sectores nacionales.
El plan gubernamental se sustenta en tres ejes principales: proteger el poder adquisitivo de la población frente a la inflación, preservar la producción y el empleo, y asumir desde el Estado el mayor costo de las medidas adoptadas.
Asimismo, se contempla la reasignación de recursos hacia programas de protección social, junto con el seguimiento al tipo de cambio y las tasas, para contribuir a la estabilidad de los precios.


