

Con el ondear de palmas tejidas y cánticos de “Hosanna”, miles de feligreses católicos nacionales y extranjeros dieron inicio formal a la Semana Santa 2026 en Santo Domingo.
Desde tempranas horas de ayer domingo 29, las parroquias del Gran Santo Domingo y la emblemática Ciudad Colonial se convirtieron en el epicentro de una manifestación de fe que combinó la solemnidad litúrgica con la tradición popular.
La Catedral Primada de América se convirtió este Domingo de Ramos en el centro de la fe y la tradición, con la bendición de los ramos presidida por el arzobispo metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria Acosta.
Familias enteras se congregaron en la explanada del templo para participar en la procesión que recordó la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, antes de la misa solemne del mediodía.
En su homilía, Ozoriadestacó el carácter humilde del reino de Cristo, destacando que, a diferencia de los reyes terrenales que se imponían con caballos y armaduras, Jesús eligió entrar montado en un burro, símbolo de sencillez y aparente debilidad.
“El reino de Dios no se funda en la fuerza ni en la ambición, sino en la paz y el amor”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre la tentación del poder que permea tanto la sociedad como la propia Iglesia.
El prelado exhortó a los fieles a imitar la actitud humilde de Cristo y a rechazar las luchas de poder que dividen comunidades y familias.
“Estamos llamados a seguir a Jesús en su manera de proceder, proclamando un reino de paz y amor”, insistió, invitando a los creyentes a vivir la Semana Santa con espíritu de sencillez, reconciliación y compromiso cristiano.
Además de las celebraciones en la Catedral Primada de América, otras parroquias y templos del Distrito Nacional vivieron con fervor la conmemoración del Domingo de Ramos. En la Iglesia de Las Mercedes, ubicada en la Ciudad Colonial, se realizó una solemne misa seguida de una procesión que recorrió las calles aledañas, donde los fieles portaban palmas y entonaban cánticos alusivos a la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.
La procesión de Domingo de Ramos en la Iglesia de Las Mercedes, Ciudad Colonial, fue un evento solemne y concurrido. Empezó con una misa oficiada por fray Frankely Rodríguez, quien llamó a vivir una Semana Santa de reflexión.
La procesión recorrió la Zona Colonial encabezada por una guardia romana, seguida por el clero y una multitud de fieles con ramos de palma real y cana.
El párroco destacó la religiosidad del pueblo y los 500 años del Cristo del altar del templo.
En sectores como Don Bosco, el Santuario María Auxiliadora registró una asistencia masiva. La procesión de las 11:30 a.m. destacó por la participación de jóvenes y niños, quienes portaban cruces elaboradas con palma real, símbolo característico de la identidad local en esta festividad.
Operativos y logística
El inicio de la Semana Mayor coincide con el despliegue del operativo de seguridad por parte del Centro de Operaciones de Emergencias (COE). Mientras los templos lucían repletos, en las principales salidas de la ciudad se observó un flujo constante de vehículos hacia el interior del país, aprovechando la suspensión de docencia decretada por el Ministerio de Educación para toda la semana.
A partir de hoy, la agenda litúrgica continuará con las misas crismales y los preparativos para el Triduo Pascual, mientras las autoridades mantienen la prohibición de fiestas masivas en balnearios para garantizar el orden público en estos días sagrados.
Respalda restricciones en Semana Santa
El párroco de la Iglesia de Las Mercedes, fray Frankely Rodríguez, consideró las restricciones de prohibición de alcohol y fiestas masivas en playas y balnearios durante Semana Santa, impuestas por el Ministerio de Interior y Policía, como “atinadas y sumamente necesarias”. Manifestó que la Semana Santa es un tiempo sagrado de introspección y respeto a la vida, y no debe ser vista como un periodo de desenfreno. Rodríguez enfatizó que estas medidas preventivas son un paso fundamental para reducir los accidentes de tránsito y los actos de violencia que históricamente han enlutado a las familias dominicanas en estas fechas.
Asimismo, hizo un llamado directo a la ciudadanía para que acate las directrices oficiales con madurez, recordando que “el verdadero sentido de estos días es la reconciliación y no la búsqueda de placeres efímeros que ponen en riesgo la seguridad colectiva”, e instó a las autoridades a mantener una vigilancia estricta para asegurar que el orden prevalezca tanto en los centros urbanos como en las zonas turísticas del país. La gran asistencia de ayer, a la Iglesia de Las Mercedes, evidenció una fuerte identidad cultural y religiosa en la capital. Desde temprano, la gente llenó el atrio, donde vendedores ofrecían cruces hechas de palma real y cana, las cuales fueron bendecidas y sostenidas con orgullo por los asistentes.



